
Matemático, filósofo y político, Antanas Mockus fue rector de la Universidad Nacional de Colombia, alcalde de la ciudad de Bogotá en dos ocasiones y candidato a la presidencia de la República de Colombia en 2006 y 2010. Sin duda alguna, se trata de un personaje de relevancia internacional por sus notables innovaciones en el campo de la administración pública, en particular por su iniciativa de educación ciudadana para la paz implementada, especialmente, en su primer gobierno en la ciudad de Bogotá: logra la generación de una cultura cívica que poco a poco transforma la condición de agresividad de la ciudad sudamericana y que hoy constituye un modelo a nivel mundial.
En entrevista exclusiva para la revista Versión, el doctor Antanas Mockus –quien fuese también profesor de la Universidad Nacional de Colombia, profesor visitante de la Universidad de Harvard e investigador visitante de la Universidad de Oxford– nos habla acerca de la violencia social y el papel de la política y la educación.
Doctor Mockus, a partir de su experiencia como gobernante ¿cuál es su visión sobre los procesos de violencia social y construcción de civilidad?

Raymundo Mier, colega de la UAM-Xochimilco, es uno de los más lúcidos críticos y analista del arte y la cultura. Es doctor en Filosofía por la Universidad de Londres y autor de innumerables trabajos entre los que podemos destacar El desierto de espejos e Identidades en movimiento. En esta entrevista para Versión conversa en torno a cuatro temas capitales de la intersección arte-violencia: los límites entre arte y experiencia estética; las condiciones de la productividad estética en el horizonte de la cultura popular contemporánea; los vínculos entre el poder y su imagen, y el tramado entre la violencia y la modernidad. Plantea la tensión y el desborde entre arte y experiencia estética, considerando la historia de presión normativa ejercida sobre el arte (que sobrelleva con asunciones y rebosamientos) y la fuerza deslindadora de la experiencia estética. Asunto que le obliga a referir la figura de Sade, y su potencia ya no como transgresión sino como extrañamiento, y proyectos como los de los accionistas vieneses en los límites complejos entre experiencia estética y estrategia política. En el segundo eje expresa que la producción poética popular tanto en la Santa Muerte como en Jesús Malverde parece constatar los procesos sociales de reconstitución de los vínculos rituales, a contrapelo de las dinámicas de negación y desolación de lo social y lo ritual que la lógica del poder (estatal, institucional, religioso) despliega en nuestro contexto histórico: la Santa Muerte como vaciamiento y expresión del duelo social y como elaboración creativa para dar sentido a la violencia devastadora; Jesús Malverde como elaboración simbólica de la condición del héroe trágico en el campo de negaciones y cierres que afronta la cultura popular. En un tercer momento aborda la relación del poder con la imagen en esta compleja dinámica de construcción de sí que el poder efectúa en sus figuraciones, pero también en las dinámicas de conflicto y de emergencia de las contra-imágenes como desbordes, contrapuntos y límites al establecimiento de esta iconicidad. Finalmente encara la condición vicaria y paradójica de la violencia como territorio constitutivo del horizonte de la modernidad.
En términos generales, ¿cómo visualizas la relación entre el arte y la violencia?

Matthew Gutmann es especialista en género, masculinidad y cambio social. Doctor en Antropología Cultural por la universidad de Berkeley. Profesor de Antropología en la Universidad de Brown, investigador visitante de Lille (Francia) y Deusto (Bilbao). Autor de The Meanings of Macho. Hablamos con él, en entrevista exclusiva para Versión, sobre los temas de la violencia de género, en particular de su trabajo en torno a los soldados disidentes de la guerra de Iraq: el capital asunto de la guerra de las imágenes que encuentra una de sus formas más sustantivas en la representación que el guerrero tiene de su acción en el campo de batalla y el proceso de rompimiento de esa iconicidad frente a la experiencia concreta de violencia que produce su supremacía. Ángulos diversos de desdoblamiento y evidencia de que la imagen del "bárbaro", del "incivil" que el poder produce se invierte en los actos de barbarie del civilizado por delimitar y controlar al "bárbaro".
En primer lugar, quisiera preguntarte si hay algo como la construcción de lo masculino, si hay un proceso cultural de conformación de representaciones, figuraciones e ideas sobre lo que se considera el hombre o si nada de eso, ni siquiera en su sentido representacional, es identificable en la historia de la cultura.