Nacido en Oaxaca en 1986. De raíces zapotecas y mixtecas. Estudia Comunicación social en la UAM, incursiona con las palabras y las imágenes, interesado por los movimientos sociales y la ironía del contexto mexicano. La fotografía y las artes escénicas han dejado una gran marca dentro de su formación artística. Su incursión en la fotografía ayuda a la creación de una estructura visual-espacial en su poesía y las artes escénicas le han dado la necesidad de buscar la forma de involucrar a los espectadores en la poesía, tratando de crear una poesía participativa, que influya a sus receptores.
¿Cómo se llaman estos dioses que desangrándose están naciendo y haciendo espuma en nuestras bocas? ¿Cómo se llaman los bailes que emprenden y que tanto se parecen a los tuyos niña? Entre todos los cuerpos del mundo entre todos los cuerpos del mundo están brotando pistas de baile patios de juego jardines desatados desorbitados intuiciones hirsutas están brotando arboledas dementes están brotando a chorros territorios a la deriva frotando los cuerpos todos están brotando dioses que caminan en una en dos en tres en cuatro en cinco en seis en siete en ocho en nueve en diez en once en doce patas están naciendo desde nubes que se deshacen en raíces de cobalto los dioses gatean sobre las espaldas de los niños en cuyas mejillas ha escrito el viento desde hace doce mil años están apareciendo en las cavernas de todos los países del mundo niños verdes y niñas púrpura niños azules y niñas naranjas dicen llegar de un mundo subterráneo o de un mundo que sólo existe en los nodos de la ayahuasca hablan y de sus bocas emanan volutas donde se arraciman pólipos y colibríes diamantes y serpientes amatistas hablan y los sapos vuelven a mezclar su lengua al trueno hablan y las cavernas de la tierra se hartan con los sueños del magma del año cuarenta mil a este cumpleaños están llegando todos los animales por descubrir todos los hongos que eventualmente llegarán a nuestro planeta y nos llevarán a las estrellas más allá del final de los tiempos todos los cetáceos que cantando nos guiarán por las carreteras intergalácticas y sabremos que nadie sabe quién las creó y por qué cantamos y sabremos que nosotros las estamos creando cantando y sabemos por qué éramos azules y púrpuras verdes y anaranjados porque estamos recordando los volcanes de obsidiana y el sol transparente que late en el núcleo de la tierra y los nombres de los chicos con los que jugábamos allí hace tres veces sesenta y cinco millones de años.
He dejado de pensarte con aquélla intensa humedad
cuando por la noche
nuestras miradas se encontraron
y se rozaron ya en la distancia.
Yo era hombre, aunque por momentos también era espectador. Porque yo no fui. Yo no fui quien jaló el gatillo y mató a mi mejor amigo y a todos esos otros hombres. Uno tras otro.
Estaba con una mujer más joven, de pelo corto. Yo no era ella (y lo era). Era él, y no lo era.